Tanatopraxia estudios: Requisitos y Salidas Profesionales

La tanatopraxia y la tanatoestética son disciplinas que, dentro del sector funerario y del sector profesional en general, están cada vez más y mejor reconocidas. Son especialidades que ofrecen una opción laborable estable y con bastante demanda. Se pueden considerar incluso una labor social, ya que además de conservar y preparar el cuerpo del fallecido para darle su último adiós, hacen una labor encomiable para con las familias.

Es una profesión que no es para todo el mundo. Hay que tener una sensibilidad especial y una vocación por las personas y por darles este último adiós. Suelen ser personas a las que les gusta ayudar, también personas que no son demasiado aprensivas y que son fuertes ante situaciones duras. Pero, además de estas habilidades personales, ¿qué estudios se requiere para dedicarse a la tanatopraxia y a la tanatoestética? ¿Qué hay que estudiar para maquillar muertos y prepararlos para su último adiós?

Pero antes, si quieres decubrir qué es la Tanatopraxia y todavía no lo sabes, visita este post y te ayudará a entender antes de saber qué debes estudiar para dedicarte a ello: Tanatopraxia qué es ⇨ Aprende de esta profesión sin paro

¿Qué estudiar para poder dedicarte a la tanatopraxia y la tanatoestética?
Muchas personas encuentran interés por esta profesión pero se encuentran con la duda de qué estudios necesito para dedicarme a la tanatopraxia y a la tanatoestética. Pues bien, en la actualidad no existe ningún estudio oficial reglado en España que acredite esta profesión. Lo que más se le puede acercar son los de Medicina Legal y Forense, salvando las distancias.

Sin embargo, no cualquiera se puede dedicar a ello y es obvio que se necesita una formación previa para tener la oportunidad de trabajar en el sector. Por ello, sí que hay oferta formativa en el ámbito privado, o cursos privados de Tanatopraxia y Tanatoestética que preparan de forma teórica y, lo más importante, de forma práctica. El problema es que todavía hay pocas empresas especializadas en el sector como Tanatos Formación.

Requisitos para estudiar tanatopraxia y tanatoestética

No es necesario tener formación universitaria específica, pero es importante hacer un curso homologado en Tanatopraxia y Tanatoestética. Lo más importante es que busques un centro especializado, que no cuente con formaciones genéricas de todo tipo porque no van a tener suficiente credibilidad frente a un centro funerario para acreditar tus competencias. Por otro lado, también es importante que busques una formación que complemente la parte teórica con una parte práctica, para poder empezar a dar tus primeros pasos en el mundo laboral.

Para todo ello, Tanatos Formación te ofrece un curso específico de Tanatopraxia y Tanatoestética de más de 600 horas. Un curso que además de la teoría, te adentrará en la parte práctica. Además, es un centro referente que solo se dedica a esta formación, con más de 10 años de experiencia y que cuenta con convenio de prácticas con un gran número de centros funerarios que confían en nosotros.

Además, podrás completar tu formación con otro gran número de cursos prácticos, como:

  • Atención al duelo
  • Agente funerario
  • Suturas práctico
  • Embalsamamiento
  • Cremación

Salidas profesionales y oportunidades laborales
Salidas profesionales en tanatopraxia y tanatoestética
Con este curso no solo podrás trabajar en la tanatopraxia y tanatoestética. También te abrirá las puertas en puestos de recepción, tramitaciones, atención a familiares, etc. Trabaja en centros funerarios, cementerios, bancos de investigación, centros de investigación forense, etc.

¿Por qué estudiar tanatopraxia y tanatoestética?

Se trata de uno de los sectores más estables en cuestión de empleo, el de los servicios funerarios. Además, los salarios suelen oscilar entre los 18.000€ y los 30.000€ anuales (dependiendo de la especialidad, el puesto y la provincia). Pero estudiar tanatopraxia y tanatoestética ofrece la oportunidad de trabajar haciendo una labor social increíble.

¿Te sientes preparado/a para estudiar Tanatopraxia? Solicita información

Tel. 620 935 235 | info@tanatosformacion.com

¿Qué es el pallor mortis?

El origen del término “pallor mortis” proviene del latín, donde «pallor» se refiere a la falta de color y «mortis» significa el mal de la vida. Este fenómeno es uno de los primeros indicios que se dan después del fallecimiento y describe el blanqueamiento de la piel que ocurre en las horas posteriores, producto de la detención de la circulación sanguínea. Una vez que el corazón deja de latir, la sangre deja de huir a través de los vasos sanguíneos, lo que provoca la pérdida de color en la piel. Aunque se presenta rápidamente, no es tan evidente como otros signos post mortem como el rigor mortis o el livor mortis que ocurren más tarde en el proceso de descomposición. La palidez mortuoria como he mencionado anteriormente, es una señal temprana para los forenses al analizar un cuerpo sin vida. 

 

Pero… ¿Cómo ocurre el pallor mortis? 

 

Como ya he nombrado antes a modo de introducción, el pallor mortis tiene lugar debido a la falta de circulación sanguínea en el cuerpo tras la muerte. En vida, el sistema circulatorio mantiene la sangre distribuida a través de las arterias y capilares, lo que da a la piel su color característico. Tras la muerte, la detención del latido cardiaco provoca que la sangre deje de circular, y los vasos sanguíneos más pequeños, como los capilares de la piel, se vacían de sangre. Como resultado, la piel pierde su color natural y se vuelve visiblemente pálida. Este fenómeno ocurre poco tiempo después de que una persona fallece, generalmente en un lapso corto de minutos a horas. La intensidad del pallor mortis puede variar dependiendo de varios factores.

 

Vamos a profundizar un poquito más en este fenómeno cadavérico, por lo que… ¿Qué factores influyen en el pallor mortis? 

 

El pallor mortis varía en su intensidad dependiendo de: 

 

  1. Temperatura ambiental: La temperatura en la que se encuentra el cadáver tiene un impacto significativo en el proceso de la palidez mortuoria. En ambientes fríos, la circulación sanguínea disminuye más lentamente, lo que hace que la palidez mortuoria se note de manera más progresiva. En ambientes cálidos, la circulación se detiene más rápidamente, lo que provoca que el empalidecimiento sea más evidente en las primeras horas tras la muerte.

 

  1. Condiciones físicas del individuo: Las personas con problemas de circulación, como aquellas que sufren de enfermedades cardíacas o vasculares, suelen mostrar un pallor mortis más marcado debido a una circulación deficiente incluso antes de la muerte. Asimismo, si la persona tenía una piel más pálida o clara, la palidez post-mortem tiende a ser más notoria. 

 

  1. Causa de la muerte: La naturaleza de la muerte también puede influir en la intensidad del pallor mortis. En muertes repentinas o traumáticas, como aquellas causadas por un paro cardíaco abrupto, el pallor mortis puede ser más pronunciado. Por el contrario, en muertes por causas naturales o enfermedades crónicas, el proceso puede ser menos evidente.

 

El pallor mortis es un fenómeno que adquiere una gran importancia en la medicina forense. Si bien no se puede utilizar como la única base para determinar la hora exacta de la muerte, su observación permite a los forenses realizar una estimación preliminar del intervalo post-mortem. Esta estimación, aunque general, puede ser útil cuando se combina con otros indicios, como el livor mortis y el rigor mortis, para obtener una imagen más precisa del momento de la muerte.

 

El conocimiento del pallor mortis también es crucial cuando se investigan muertes de causas sospechosas. Este fenómeno puede proporcionar pistas valiosas sobre el momento en que la muerte ocurrió y, en ciertos casos, sobre las condiciones ambientales en el momento del fallecimiento.

 

Conclusión 

La palidez cadavérica (pallor mortis) es uno de los primeros signos visibles tras la muerte. A pesar de no dar una hora exacta de la muerte, esta señal ayuda a los investigadores forenses a calcular mejor el tiempo pasado desde el deceso. Este enigma, además de diferentes indicativos como el livor mortis y el rigor mortis, ayuda a reconstruir los sucesos relacionados con el fallecimiento y a comprender con mayor claridad las condiciones de un deceso. 

 

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